Quería ibuprofeno de 600 mg”  me dice en alemán mi cliente mientras me enseña el blister vacío.

Necesito que me traigas una receta si quieres el de 600. Si quieres te puedo dar sin receta el de 400 mg.

¿Por qué? Me pregunta. Si compro el de 400 mg y me tomo una pastilla y media, ya tengo 600 mg. 

Y no le puedes contradecir porque tiene razón.


De estos 3 años de experiencia detrás del mostrador de la farmacia alemana tengo que decir que no he vendido ni un solo ibuprofeno de 600 mg sin receta médica.

Y aprovechando el revuelo que hay en España sobre este tema, quería explicar en este post cómo funcionan estas cosas en Alemania y su por qué.

En Alemania se pueden clasificar los medicamentos en 3 grupos diferentes en función de si, para su dispensación, es necesaria una receta médica. 

El primer grupo y el que abarca a la gran mayoría de los medicamentos es conocido como “Verschreibungspflichtige Medikamente”. Es lo que en español conocemos como “medicamentos sujetos a prescripción médica”.

El resto son medicamentos o productos sanitarios que se pueden comprar tal cual sin receta médica. Y aquí, al igual que en España, se diferencian 2 grupos: “Apothekenpflichtige Medikamente” y “Medizinprodukte”. 

El segundo grupo es el de productos sanitarios (Medizinprodukte): tiritas, gasas, vendas, catéter e incluso algunos jarabes para la tos están incluidos en este grupo. Pero esto hoy éste no nos interesa. El que hoy nos interesa es el primero.

Medizinprodukte

“Apothekenpflichtige Medikamente”

El caso es que en Alemania puedes comprar Ibuprofeno 400 mg sin receta médica pero para el de 600 mg sí es necesaria. 

Pero tú, como farmacéutico/a hecho y derecho que eres, te tienes que sujetar a la ley (que por supuesto no has escrito tú).

Y ahora viene lo interesante:

¿Qué es un “Apothekenpflichtiges Medikament” y qué criterios se han utilizado para que sea de venta libre o de venta con receta?

Según la ley del medicamento alemana (Arzneimittelgesetzt), los Apothekenpflichtige Medikamente, también conocidos como OTC, son preparados de venta exclusiva en farmacias, que solamente pueden ser dispensados por personal farmacéutico con su correspondiente consejo farmacéutico.

Este tipo de medicamento no pueden estar al alcance de los pacientes, es decir, no pueden estar colocados en las estanterías de tal manera que el cliente pueda entrar a la farmacia y coger el que más le guste.

Además, en el envase de estos medicamentos pone bien claro “Apothekenpflichtig”, y no son subvencionados por las aseguradoras (Krankenkassen).

Su precio no está estipulado por ley, sino que la farmacia tiene total libertad para poner los precios que quiera y para hacer promociones. De las más conocidas son las promociones de Voltaren Schmerzgel, o por lo menos, eso es lo que a mí me preguntan más en la farmacia.

Y ya que estamos hablando de precios, un envase de 20 comprimidos de Ibuprofeno 400 mg cuesta unos 3€, dependiendo de la marca.

¿Qué criterios siguen los que hacen la ley para decidir si un medicamento se puede vender sin receta o está sujeto a prescripción médica?

El primero de todos es la dosis por toma (ya sea comprimido, jarabe, cápsulas o crema).

Por ejemplo, el diclofenaco 25 mg y el ibuprofeno 400 mg se pueden comprar sin receta. Sin embargo el diclofenaco 75 mg y el ibuprofeno de 600 mg no. 

¿Por qué?

Estos medicamentos están pensados para que se tomen ante dolores de leves a moderados en periodos cortos de tiempo.

Es decir, cuando te das un golpe o cuando estás con catarro debe bastar con tomar ibuprofeno de 400 mg hasta 4 veces al día durante máximo 3 días. Si los síntomas no mejoran tras ese periodo de tiempo, hay que aconsejar ir al médico.

Si el dolor es fuerte o muy fuerte, es necesario conocer su origen, y para ello hay que hacer un diagnóstico médico. 

Seguro que también te ha pasado que viene un paciente crónico con dolores articulares a pedir ibuprofeno 600 mg sin receta. Y te dice que lo toma desde siempre porque tiene artritis pero que no puede vivir sin él porque cada vez le duele más.

Y de verdad, todo esto es comprensible y vivir con dolor tiene que ser una experiencia realmente desagradable.

Pero en este caso, el que tiene que seguir la evolución de la enfermedad es el médico. Y quizá esa persona no necesite tomarse tanto ibuprofeno, si no otro analgésico más fuerte que en su dosis normal no cause tantos efectos adversos. 

Entre los efectos adversos más frecuentes de la toma de AINES (en alemán NSAR “nicht steroidale Antirheumatika) se encuentran los dolores de estómago, sangrado estomacal y problemas renales.

Según este artículo, la toma diaria de más de 1200 mg de Ibuprofeno al día aumenta de dos a tres veces el riesgo de efectos adversos gastrointestinales frente a una dosis inferior.

Arzneimitelkommission der Deutschen Ärzteschaft

El tamaño del envase y la forma farmacéutica

Junto con la dosis, estos dos también son factores decisivos para clasificar los medicamentos en “sin receta médica” o “con receta médica”.

El tamaño de los envases que se pueden dispensar sin receta médica suelen ser pequeños, de 10 o 20 comprimidos.

Aunque, por supuesto, hay excepciones. Existen también envases de 50 comprimidos de ibuprofeno 400 mg o de cetirizine 10 mg. O Aspirina 500 mg en envases de 40 comprimidos.

En este caso, no consigo encontrare la lógica ni el porqué. Realmente si se quiere controlar la toma de analgésicos masiva que existe actualmente, no tiene sentido, desde mi punto de vista, vender envases tan grandes. 

Desde mi experiencia, tengo que decir que es mucho más frecuente la dispensación de envases pequeños de 20 comprimidos que la de 50 en el caso de analgésicos.  Lo que normalmente y más habitualmente me dicen los clientes cuando les pregunto qué envase quieren es: dame el de 20 que este me alcanza. El de 50 sería demasiado.

Por supuesto, hay excepciones de gente que compra el más grande porque es más barato, pero esto no suele ser lo habitual. 

En cuanto a la forma farmacéutica, podemos encontrar por ejemplo, acetilcisteina comprimidos efervescentes en envases de 20 sin receta indicado para el tratamiento de tos productiva. Sin embargo, el mismo principio activo en envase grande de 50 comprimidos necesita receta puesto que está indicado para bronquitis crónica (y como es crónica, la evolución de la enfermedad es cosa del médico). Las ampollas de ese mismo principio activo de uso intravenoso para las intoxicaciones por paracetamol también necesitan receta.


La decisión de si un medicamento/principio activo pertenece al grupo de los “Verschreibungspflichtig” o de los “Apothekenpflichtig” no es decisión ni del médico ni del farmacéutico. Esta clasificación esta sujeta por ley y la establece el ministerio de sanidad alemán (Bundesgesundheitsminister).

Saltarse esta ley a la torera puede suponer una multa o incluso hasta 1 año de cárcel.

Personalmente tengo algunos motivos para estar a favor de que se respete la ley, que cómo has visto, es la misma (o muy muy parecida) en Alemania que en España. 

Primero porque me da miedito pensar que por un ibuprofeno de 600 mg mal dispensado (y/o mal utilizado) pueda ir a la cárcel.

Y segundo porque me parece extremadamente importante la seguridad y la salud de la gente a la que atiendo.

Actualmente, y de acuerdo a mi experiencia trabajando en los dos países, hay un abuso masivo de medicamentos, en especial de analgésicos. Atenerse a esta ley, ayuda al control de lo que tus pacientes toman sin que lo sepa el médico o sin que lo sepas tú.

Los pacientes no acuden a la farmacia y te cuentan su historia clínica y su plan de medicación. Muchos incluso no saben ni cómo se llama lo que se toman, y la gran mayoría de ellos responden a regañadientes cuando les haces más de 2 preguntas. Además me apuesto mi mano derecha a que cuando van al médico tampoco le cuentan que en la farmacia compraron “tal y tal” medicamento y aún se lo están tomando. 

Lo cierto es que no podemos controlar lo que la gente se toma en sus casas, pero sí podemos controlar lo que nosotros dispensamos en la farmacia y la clase de consejo farmacéutico que le ofrecemos.

Y ahora te toca a tí.

¿Qué les dices tú a tus pacientes cuando te piden un medicamento sujeto a receta sin receta? ¿Cómo se lo explicarías? Escríbelo en los comentarios y dime si quieres que te cuente cómo explicar todo esto en alemán.

¡Nos vemos la semana que viene!